"En mis tiempos" inician, adquiriendo ese detestable tono de superioridad mientras controlan el volante con una mano y con la otra cubren un oído "escuchábamos música de verdad, no puros ruidos..."
Perdóname, madre, por encontrar "Somos Novios" de Armando Manzanero asquerosamente cursi. Sobre todo en la parte que el hombre argumenta que sienten mutuo amor profundo y que con ello "ya ganamos lo más grande en este mundo". ¿Perdón? ¿Ganaron qué? ¿Un elefante africano? ¿Un rascacielos? ¿Puede usted, querido Armando Manzanero, indicarme qué magnánimo objeto recibió usted como condecoración al enamorarse? Porque en caso de haber recibido una ballena azul, prefiero enlistarme en un convento.
Disculpa, mamá, pero Pimpinela es incluso más indecente y maléfico que Paulina Rubio. ¿O debo recordarte un fragmento de este dúo argentino? “Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa, y pega la vuelta” ¿Qué responden a eso, adultos? ¿Consideran que el desear que una persona se enferme de Alzheimer corresponde a los estatutos que una canción romántica debe poseer?
Vayamos con el plural de un postre, Flans. Sí, sí, las que se enamoraron de ti en un bazar. Puedo asegurarte, madre, que no era la primera vez que estas chicas engañaban a sus padres señalando que irían al parque cuando en realidad se dirigían al establecimiento los sábados al mediodía para engatusar a hombres mayores de edad y obligarlos a pagar una blusa o un pantalón de mezclilla.
Mecano, mi amada progenitora, no fue más que un ejemplo de la superficialidad que caracterizó la época a la que perteneciste. “No me mires, no me mires, no me mires, déjalo ya, ¡que no me he puesto maquillaje!” cantabas dulcemente. ¿Cómo? ¿Su relación se basaba únicamente en el físico? ¿Y qué hay de eso que presumías al decir que los jóvenes de antes tenían mejores valores?
La misma situación se presenta al utilizar vocablos comunes."¡Chido, chorro...! ¿Qué es eso?" amonestaran, cuando uno de sus retoños ofrece un cumplido a la falda nueva de mamá para obtener un permiso "En mis tiempos, tus abuelos me habrían dado un estate quieto (sic) si hubiera dicho algo así... ¡Tan bonitas palabras que había antes!"
Prefiero conservar mi léxico a comenzar a utilizar frases como “Vamos a la discoteca”, “Aliviánate, hermano”, entre otras. Pero de eso hablaré en otro post. Y con otro post me refiero a probablemente nunca.
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