12 ene 2010

Ya envejecí. Ya no te creo.

Hum... ésto es cosa difícil. Haré un esuferzo por escribir lo más objetivamente que pueda.

Cuando eres niño tienes la certeza de que tus padres son la cosa más chingona del mundo y todo lo saben. Creces y ya no son súper man pero todavía tienen aditivo sobre-humano. Creces otro poco y te das cuenta de son simples mortales, como tú. No saben más, o menos, sobre el secreto del universo, el propósito de la vida o de la fórmula universal para la felicidad... y todos éstos años se atrevieron a corregirte y guiarte!. De todas formas no tienes porqué enojarte con ellos, hacen lo mejor que pueden.

De seguro habrá muchos que tengan la entera certeza de que sus padres son seres muy sabios y no lo discuto, si a ustedes y a sus progenitores les funciona el mismo sistema de creencias y modus vivendi felicidades. A mi no. Últimamente he tenido muchos desacuerdos con mi mamá.

A esa mujer es peligroso darle un buen libro, o película, o lo que sea. Como entes humanos requerimos de drama en nuestras vidas, para sentir que son interesantes y por tanto tienen propósito más o menos excusable. Su universo (de mi mamá) consiste en su esposo, sus perros, aviación y yo. La neta yo también me clavaría en cada cosa nueva que leo, o veo. El problema con ella... no, el problema conmigo (porque ella así se considera realizada y feliz) es que ella en su emoción no habla de otra cosa, recurre a sus precarios discursos repetidos que me sé al derecho y al revés para hablar del tema y tratar de expresar su fascinación... que si no comparto se emputa. Como que intenta lavarme el coco, no le sale y nos enojamos.

Ya envejecí, fui a la escuela, conocí otras cosas, y ya estoy vieja para tragarme tanto cuento escucho. Puede que tenga razón... pero eso de tener razón es tan subjetivo que cada quien cree lo que quiere creer, y así las verdades absolutas son cosa inexistente. Todo ésto para decir que cada que hablamos ya me traumo más en lugar de sentirme informada. Tengo que dejar de escucharla.

La última cosa a la que haré caso, que por cierto me dijo hace dos días. Parafraseando sus palabras: "Estoy hasta la madre de que me cuestiones todo, porque yo así estoy bien y tú me haces sentir que no."

Ella así está bien. Yo no... es hora de dejarla en paz e intentar contestar mis preguntas sola.

Ésto de crecer y volverte independiente cuesta un pinche webo.

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