16 feb 2010

Que se vaya la luz y apagar la luz simplemente no es lo mismo

Hay algo inquietante en que se vaya la luz, es justo igual que apagarla, pero no realmente. Un cierto aire de intranquilidad se queda en el ambiente, esperas en cualquier momento una cara en tu ventana, un roce en las piernas, el aliento de alguien en tu espalda.

No es lo mismo que se vaya la luz simplemente por que tú no lo controlas y seamos honestos hay tan pocas cosas bajo nuestro control que de plano cuando nos quitan una, nos mueve el tapete mal plan y uno queda medio trastornado.

Y así es la vida, a veces se va a la luz y tú no la apagaste, y pues no hay bronca pero igual te molesta y te trastorna, te cambia el mundo para mal por un rato.

Hay algo en la oscuridad que es aterrador, cualquier tipo de oscuridad es mala, pero no hay ninguna más negra que cuando se va la luz, es como cerrar los ojos, pierdes las fronteras y de repente tu cuerpo esta en todos lados, la diferencia es que cuando cierras los ojos los abres y todo regresa a su debida proporción, cuando se va la luz esta a merced de las tinieblas hasta que amanezca o hasta que el Dios CFE decida regresarte tu vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario