6 ene 2010

Ensayos ególatras de mi multi-polaridad

Tengo un problema.

He hablado antes, en éste mismo blog, de ese problema... lo malo es que no sé que es (y antes lo sabía todavía menos) así que tampoco puedo saber cómo solucionarlo... o si para empezar conviene solucionarlo porque, bueno, si no sé qué es, tampoco tengo la certeza de si es un problema, o no.

Pero bueno, después de varios años de vivir con el... "problema" y tener que estudiarlo casi forzosamente he llegado a tres conclusiones: 1.- no sé bien quien soy. 2.- estoy casi-segura de que no se parece a nada (o nadie) que yo conozca. 3.- tengo una sensación de vacío extraña que viene en paquete completo junto con un chingo de preguntas que el mundo parece desconocer, o simplemente considerarlas nulamente importantes.

Nunca he conocido a nadie que comparta esa sensación, esas preguntas, o siquiera tenga valores parecidos a los míos, que son, según yo, lo más simple de mi anormal existencia y lo que tiene más probabilidades de ser común. Tengo una sensación de estar en un planeta equivocado, que sí, conozco en parte y tiene habitantes físicamente muy similares a mí y que también tienen habilidades parecidas: hablan, caminan, respiran, piensan, corren, cantan, bailan, escuchan, etc, etc. Pero en el interior me siento bien distinta, como de otro planeta. No, no creo ser algo completamente fuera de éste mundo, pero desde mi punto de vista organismos complejos, multicelulares y supuestamente pensantes no pueden ser tan distintos más que en esencia, que es precisamente lo que siento que no cabe aquí.

Por otro lado, tomando en cuenta mi sensación de ser ajena a “La Tierra” (o al menos la ínfima porción de ella y sus habitantes que presumo conocer), no tengo la más mínima idea de “como a qué me puedo parecer”. Y es que mis parámetros no van más allá de lo que conozco en éste mundo… y ahora mismo me estoy contradiciendo, pero tengo 16 años y no creo poseer una prosa suficientemente buena como para hacerme entender a la perfección, así que como yo sí me entiendo, me auto-disculpo. Prosiguiendo con lo de mis parámetros, me es difícil definirme a partir de lo que conozco, que es la manera natural del ser humano de saber quién es; citando a Rosa Montero en su maravilloso “La loca de la casa”: “creo que en el ámbito fraternal es el primer lugar donde te mides como persona; para ser tú, tienes de algún modo que serlo contra tus hermanos; ellos son tus otros yoes posibles, espejos de madrastra en los que te contemplas, y se me ocurre que tal vez esta especie de deshuesamiento personal, esta falta de construcción del yo que parecen mostrar algunos de los adolescentes actuales, puede deberse también, entre otras cosas, a que muchos de los chicos de hoy son hijos únicos y están por lo tanto privados del reflejo de ese otro que pudo ser tú pero que es lo suficientemente diferente como para permitirte tu existencia.”

Quien sabe, a la mejor y es como dice ella, por la falta de hermanos (que vivan conmigo) es por lo que tengo estos problemas de identidad, a la mejor no.

Conozco a gente por Internet y en persona. Las personas que conozco en persona casi siempre tienen una moral que tiende mucho al libertinaje… siempre que intento imitarlos acabo sintiéndome culpable, y por otro lado las personas que conozco por Internet tienden a una moral humanamente adecuada (tomando como “humanidad” los conceptos de compasión, respeto, etc), cosa que me parece completamente imposible sin reprimirme. En ambos casos poseen una valentía que no sé si admirar, temer o compadecer, porque definitivamente no creo poder imitar o ignorar… al menos no de momento. También siempre me ocurren y se me ocurren estupideces emocionales que todos reprueban.
Tengo la esperanza de salirme de éste nido de ratas donde vivo, encontrar otros “mundos”, otras realidades, gente distinta de quien pueda aprender, que me de las respuestas que necesito. Estoy cerca de la desesperación por encontrar gente que me haga sentir terrestre de una vez por todas, adecuada, que soy y no necesito nada más; y es que le tengo un pánico irracional a no ser… no ser inteligente, no ser talentosa, no ser casi-bonita, no ser suficiente y acabar con una vida mediocre donde nunca pueda ser feliz ni estar contenta conmigo misma. Le tengo pánico a acabar como tantas personas que veo a diario: viviendo en una espeluznante vulgaridad que no les gusta, a la que se conforman patética y frustradamente
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