Quiero sentir que has muerto, que nunca te volveré a ver, que no me volverás a enamorar, que tampoco me hiciste daño... que nada más te fuiste y ya. Que el hecho de que yo no te gustaba, y luego cuando te dije que tu a mi sí desapareciste, que ya no importe, que esas cosas pasen a segundo plano. Que sólo sea importante el hecho de que ya no eres y nunca volverás a ser.
Me siento más que nunca Catalina Guzmán... lo malo es que tu no fuiste como Carlos Vives, tu nunca me dijiste que "siempre amarías y respetarías mis preciosas nalgas" y a ciencia cierta nunca me quisiste. Sin embargo, sin haberme dicho nunca nada bonito que no fuera broma, acabaste significando más que el otro fulano... presumo de poder decir como Catalina en el funeral de Andrés.
"... Yo quise recordar la cara de Andrés. No pude. Quise sentir la pena de no ir a verlo nunca más. No pude. Me sentí libre. Tuve miedo.... "
"... Pensé en Carlos, en que fui a su entierro con las lágrimas guardadas a la fuerza. A él podía recordarlo: exactas su sonrisa y sus manos arrancadas de golpe.
Entonces, como era correcto en una viuda, lloré más que mis hijos... "
He de confesar que de Lalo no puedo recordar mucho, quise hacerlo y no pude. Para mi desgracia de ti recuerdo mucho, los dos días de caballerosidades continuas en las que me acabé enamorando, tu risa, tus poemas, tus ideas, las horas de pláticas en el Messenger y cuando me dijiste que sólo podías hablar así conmigo, cuando de broma me decías que me amabas y yo presumía de ser tu fan n.1, cuando me hacías reír, cuando te reías… cuando estaba harta del ambiente ególatra y aburrido que se sentía entre mis amigas y me iba contigo a las mismas partes y cuando yo te decía: '' el lugares lo de menos , lo que importa es que estemos juntos '' cuando me hablabas, cuando no me evitabas solo a ti te las permitía, de ti me parecían graciosas, bromas inocentes e incluso las encontraba divertidas. A ti te podía contar cuanto problema me aquejara y nunca decías nada prudente o que siquiera ayudara a solucionar las cosas, pero me hacías reír hasta olvidarme del problema, o lograr verlo con ironía y con eso bastaba. A pesar de tener unas ideas casi opuestas a las mías eras el único, que al menos conociera en persona, que podía entender las cosas a ese nivel, con quien he podido discutir inteligentemente.
Te odio, te odio porque además de poseer unas capacidades intelectuales que envidio, respeto y admiro tienes sentido del humor, una alegría innata que contagia y esa sonrisa perfecta.… con todo y todo te me haces guapo, tienes presencia y encanto. Te odio porque la verdad es que con todo eso no me resisto.
Me acuerdo que algún día te dije no haber amado a nadie antes, ese sentimiento de querer a la otra persona a pesar de todos sus defectos, virtudes y demás nunca “me había tocado”; que siempre le había visto lo malo a alguien y eso había sido una piedrita en el zapato, nunca había logrado superar los peros. La verdad es que me da miedo horrible aceptar algo como esto, porque con todo y que eres un inmaduro emocional que no sabe cómo manejar estas cosas te admiro, con todo y que te portaste como cobarde cuando te dije que te quería te respeto, con todo y que tengo motivos de sobra para odiarte sigo enamorada. Tal vez sea muy estúpido esto… tal vez uno no debería querer a la gente que no lo quiere a uno, pero siendo sincera he de confesar que por ti he sentido lo más cercano que uno puede estar a amar como tal, porque como dije con todo y todo te sigo queriendo igual. Y lo peor del caso, que con todas las cosas “que hiciste” no puedo culparte como normalmente lo haría, ni un poquito.
Tengo ganas de empezar a leer… comenzar un nuevo libro que me sirva de consuelo, ahora por fin se me ha acabado el gusto de “Arráncame la vida”. Siendo sincera me da miedo, leer otro que no sea del que me enamoré al mismo tiempo que de ti. Qué tal que no me gusta por andar contigo dándome vueltas en la cabeza, qué tal y lo acabo odiando aunque en otro tiempo me hubiera gustado, qué tal nadamás me la paso pensando en ti en lugar de nadamás leer y dejarme de romanticismos inútiles.
Por fin que yo te puedo querer de acá a la Luna, pero la realidad es que tu a mí no me quieres, la verdad es que aunque lo hicieras las cosas entre nosotros no iban a funcionar nunca. La verdad es que puedo comenzar a olvidarte o seguir llorando como pendeja, total, ha de poderse, ni que fueras el amor de mi vida.
Y como dice Pink: “I can’t stay in your life support”, y “I’m still a rock star, I got my rock moves and I don’t need you”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario