4 dic 2009

No bailo con sabor

Estaba haciendo zapping el otro día por la tele cuando me topo con Las Muñequitas, que era uno de mis pasatiempos favoritos de la infancia, junto con quitarle las perlas a los collares de mi mamá, luego echarlas en vinagre y tomarmelas disueltas, namás porque podía.
Tambien me gustaba cantar las canciones de Las Muñequitas. Sod sodecito sod cododado y aún la nefasta versión rockera de la misma. Eso explica porque soy tan rocker ahora.

Bueno, entonces en la nueva versión de mi antes-amado programa me encuentro con una especie de versión 3.0 de la muñequita Elizabeth, mitad mujer mitad brillante plástico sintético y no puedo evitar pensar en Mecha Frieza(vamos señores, busquenlo en wikipedia), tambien compañero de infancia. "¿Ahora el programa es un freak-show?" le pregunto a mi hermanito caracol. Pero antes de que conteste mi pregunta aparece el Pony-Reguetón, que rinde homenaje a la canción mexicana popular por excelencia. Espero que las personas dentro de la botarga tengan un Plan B, porque ser un personaje bautizado en honor a una moda musical pasajera no grita precisamente "Estabilidad Laboral".
Se me hace patético pensar que el reguetón, las faldas camuflajeadas y los tacones, formarán parte de los recuerdos de la infancia de los adultos del futuro, que ahora son niños. Ha de ser señal de que me estoy haciendo viejita. Al menos el Pony Reguetón baila con sabor.

Creo que le debo creditos a Alba por sacar el tema a flote de nuevo. Saludos para ella.

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